miercoles, 5 de febrero de 2025 - Video YouTube
Entrevista a Gabriela Rivadeneira . Elecciones 2025
miercoles, 5 de febrero de 2025 - Video YouTube
Entrevista a Gabriela Rivadeneira . Elecciones 2025
miercoles, 13 de noviembre de 2024 - ESTRATEGIA.la - CLAE (Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico)
Por: Eloy Osvaldo Proaño
Por Oscar Laborde Página 12 - 16/04/2021
Las elecciones del último domingo en Ecuador terminaron con un duro golpe al proyecto de la Revolución Ciudadana, el más duro de las últimos años. En este caso, la derrota no fue por la “traición” de Lenín Moreno, sino por una mayoría que por primera vez en una elección presidencial decidió no respaldar la propuesta del expresidente Rafael Correa. Como en cualquier elección no hay una sola causa para explicar un resultado, sino múltiples y se pueden agrupar en tres: la persecución que se vivió en los últimos años, los aciertos de la derecha y los errores de la campaña de Andrés Arauz.
En Ecuador se vivió una campaña organizada, constante y amplificada internacionalmente desde los medios de comunicación sobre la supuesta “corrupción” del gobierno anterior y que sirvió de prólogo, como en Brasil y Argentina, a las decisiones judiciales, que cual sicariato de toga y código, terminarían con gran parte de la dirigencia de Alianza País, detenida, proscripta, perseguida o exiliada. En mi opinión esto fue la causa principal, aunque como se dijo no la única, de lo sucedido el domingo pasado.
En segundo lugar hay que mencionar los aciertos de la derecha. El principal fue representar al “anticorreísmo” que es una expresión política difusa y que encontró en Guillermo Lasso a su mejor exponente. El “anticorreísmo” excede los límites de la derecha tradicional, que se podría cuantificar en el 20% obtenido en la primera vuelta. La elección fue similar a la de Argentina en 2015 cuando una mayoría votó conscientemente por un proyecto neoliberal, en este caso encarnado por Mauricio Macri, para sacar del gobierno al kirchnerismo. En Ecuador se operó una lógica similar, donde una mayoría votó por Lasso para impedir el retorno del correísmo al poder.
Por último, los errores propios: prácticamente sin experiencia política y como un candidato creado en la campaña, Andrés Arauz hizo una buena elección, sobre todo expresando en votos el buen recuerdo que tiene una parte de la población de la buena gestión del gobierno de Correa. Pero su grupo político no acertó en la construcción de mayores alianzas, sobre todo, con el movimiento indígena: las expresiones de apoyo que vinieron de este sector fueron mínimas y fragmentarias. Tampoco se tuvo una propuesta, ni de acuerdos ni en el discurso para quienes habían votado por la Izquierda Democrática, que había obtenido un 16 % en la primera vuelta. Además, y por momentos, fue claro que quien hablaba por detrás de Arauz era el propio Correa, por lo que fue difícil sumar al “correísmo desencantado” o a quienes buscaban “caras nuevas”, no pudiendo salir del eje propuesto por la derecha de correísmo vs anticorreísmo La exagerada presencia en campaña del expresidente muchas veces facilitaba ese eje de debate. Y no se pudo instalar la verdadera dicotomía que es modelo neoliberal y sus nefastas consecuencias vs modelo popular.
Le queda al movimiento popular elaborar el balance de esta experiencia. Creo que se ratifica la idea de que nuestra región está en disputa, y de que no se transcurre en un único sentido. Habrá éxitos de la derecha y logros de las propuestas progresistas. A veces tenemos la tentación de sacar conclusiones de tendencias ante cada elección, pero creo que hay que comprender que para imponerse el movimiento popular debe pensar que la derecha va a concurrir unida, y que para tener posibilidad de lograr éxitos electorales debe constituirse la unidad, que es reunir a los que piensan de manera similar y buscar la amplitud que es juntarse con los que no piensan en todo igual. Habrá que confluir con lo diverso para enfrentar a lo antagónico que es la derecha y su modelo neoliberal.
Oscar Laborde es presidente del Observatorio de la Democracia del Parlasur
Por Marco Teruggi (desde Quito) Página 12 - 13/4/2021
El candidato de la derecha obtuvo 52.51% de los votos contra 47.49% de su rival progresista, un resultado que no anticiparon las encuestadoras.
Guillermo Lasso ganó las elecciones presidenciales frente a Andrés Arauz en Ecuador. Obtuvo 52.51% de los votos contra 47.49% con 93.29% de actas válidas del total de 97.60% escrutadas. Los resultados fueron entregados en tempranas horas de la noche del domingo de elecciones por el Consejo Nacional Electoral (CNE), luego de una jornada que se desarrolló a lo largo del país entre las siete de la mañana y las cinco de la tarde.
Por Marco Teruggi (desde Quito) Página 12 - 03 de abril de 2021
![]() |
| Imagen: AFP |
“La democracia de Ecuador está nuevamente en peligro”, afirma en diálogo con Página12 Andrés Arauz, candidato presidencial en Ecuador, a días del ballottage que lo enfrentará con Guillermo Lasso el domingo 11 de abril. Su “alerta al mundo”, como la define, ocurre luego de que el presidente Lenín Moreno decretara el jueves por la noche el estado de excepción por treinta días en las ocho principales provincias del país.
La preocupación tiene fundamentos: “Existen ya rumores de que hay intenciones de manipular las elecciones, está en riesgo el proceso electoral”, afirma Arauz. Esta nueva alerta, a puerta de la contienda, forma parte de un “proceso electoral lleno de amenazas, de lawfare en contra de nuestra participación, desde el momento mismo de la inscripción, cuando decretaron la inexistencia de nuestro partido, tuvimos que aliarnos con otro partido”. “La medida le da facultades excepcionales a Moreno, lo cual se cruza con la fecha de la elección y evidentemente genera un conflicto de competencias en lo que será el proceso electoral”, explica Arauz. El estado de excepción prohíbe “la realización de todos los eventos de afluencia y congregación masiva”, y dispone el despliegue de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas “en el restablecimiento del orden público”.
Con esta medida “el presidente de la República podría modificar los protocolos del proceso electoral cuando la función electoral es una función independiente, y nos genera motivos de preocupación que pudiera manipularse el proceso y el resultado, más aún si es que el proceso es manipulado y requiere movilización ciudadana el mismo 11 o los días subsecuentes, el estado de excepción imposibilitaría en teoría la posibilidad de que los ciudadanos se movilicen en defensa de sus derechos democráticos”.
El mismo proceso estuvo amenazado, como ocurrió cuando el triunfo de Arauz parecía que sería en una sola vuelta, el siete de febrero, y ocurrieron entonces “serias amenazas de posponer” la fecha. La posibilidad ahora de una postergación, ante la situación del estado de excepción, “no es imposible”, afirma. “Espero que las autoridades electorales actúen con racionalidad y pleno respeto a la democracia, el pueblo ecuatoriano no está en condiciones de aguantar una prolongación del período presidencial de Lenin Moreno”.
La crisis y las campañas
Ecuador está en crisis. Arauz ha recorrido el país durante la campaña: “me ha permitido reconectarme con cada uno de los territorios, sus vocaciones productivas, sus problemáticas en materia de salud, de servicios, su necesidad de políticas públicas y desarrollo institucional, y también la desesperación, la angustia y dolor de los ecuatorianos que están sufriendo, hay un sentimiento generalizado de abandono, una indignación por la negligencia del gobierno ante el manejo de la pandemia y de la crisis económica”.
Su campaña se ha desplegado por las diferentes regiones del país, la costa, la sierra y la amazonía, y las imágenes de cercanía entre Arauz y las personas han sido constantes en cada sitio. “Este recorrido me compromete aún más y con cada vez mayor contundencia, firmeza, a dar todo de mi parte para poder devolver la dignidad a las familias ecuatorianas”, afirma.
Arauz enfrenta, en simultáneo, una campaña sucia llevada adelante por Lasso y su asesor, Jaime Durán Barba, con la utilización de trolls en redes sociales, el pago a migrantes venezolanos para que realicen campaña en su contra, o acusaciones sobre sus años de trabajo en el Estado.
“Es una señal de desesperación por la brecha y la distancia que existe entre el candidato Lasso y mi persona”, sostiene. “Esta campaña sucia ha sido vil, cínica, ha buscado el asesinato del personaje, confundiendo a la ciudadanía respecto a mi trayectoria de servicio al país, y metiéndose con lo más íntimo que tenemos cada uno de nosotros, que es nuestra vida familiar”.
La campaña sucia no se ha limitado al equipo de Lasso, sino a instituciones, como la Fiscalía General, que, articulada a la Fiscalía colombiana y la Revista Semana, construyeron la acusación falsa de un financiamiento que habría recibido Arauz por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia. “Decían que me había reunido con un delegado del ELN en febrero del 2020, yo no era ni candidato en esa época, estaba estudiando en México, no vivía en el Ecuador, lo cual demuestra claramente que la información es falsa”.
Algo similar ocurrió desde Argentina, donde Clarín publicó la información falsa afirmando que Arauz se había aplicado la vacuna Sputnik V en su visita en Buenos Aires, un hecho imposible: el candidato estuvo en Argentina hasta el 5 de diciembre y la vacuna llegó el día 24, y el 19 de ese mismo resultó positivo en el test de coronavirus. Clarín sabía estos hechos, pero el titular fue que Arauz se había vacunado.
“Nunca llegaron a comprobar nada, jamás contrastaron eso con mi versión, nunca me llamaron a pedir mi criterio, y a través de esa noticia en Argentina, que fue replicada por medios ecuatorianos, se ha querido instalar una narrativa en la que yo me había vacunado. Eso se llama psicología proyectiva, y son los amigos de Lasso, incluyendo personal de jerarquía del Banco de Guayaquil -que fue presidido durante años por Lasso- quienes fueron los vacunados en la lista de privilegiados del gobierno de Lenin Moreno”.
Ante eso el candidato presentó, a través del abogado Eduardo Barcesat, “unas acciones ante el diario Clarín para que se corrija este hecho y se preserve mi buen nombre, el ministerio de Salud de Argentina ya emitió una declaración hace varias semanas, desmintiendo el hecho de que me haya vacunado”.
El plan de gobierno
Moreno busca llevar adelante las últimas privatizaciones antes de dejar el gobierno el 24 de mayo: pozos petroleros, la Corporación Nacional de Telecomunicaciones, el espacio radioeléctrico, el Banco del Pacífico, o la refinería de Esmeraldas. “La acción más peligrosa de todas es la que implica la privatización del Banco Central del Ecuador (BCE), se privatiza la gobernanza del BCE, es decir quién manda, Moreno quiere él designar a delegados que duren cinco años en el cargo antes de irse, se privatiza las reservas del BCE, y se privatiza la regulación a las tasas de interés y a las comisiones del sistema financiero privado”.
El intento de privatización del BCE, cuya ley se encuentra actualmente en la Asamblea Nacional, forma parte del proyecto de la banca, del capital financiero -sector al cual pertenece Lasso- quien más se ha beneficiado en Ecuador en los años de Moreno. Esa política es impulsada, a su vez, por el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo con el cual Arauz se reunió en Washington antes de la primera vuelta, luego de haberse reunido con Wall Street en Nueva York.
En la reunión con el FMI Arauz explicó “que en el contexto de la pandemia no se puede impulsar un ajuste fiscal agresivo, explicamos que hay que preservar la liquidez en dólares dentro de la economía ecuatoriana, explicamos nuestro modelo de inversión pública y de desarrollo sostenible para los próximos años, y ante todo eso quisiera decir que reaccionaron favorablemente”.“Hemos insistido de cualquier reforma legal condicionada por un acuerdo con el FMI debe apegarse estrictamente a nuestra Constitución, y en la Constitución el BCE es público y es parte de la función ejecutiva, no tiene independencia, no es otra función, no es otro poder del Estado, no puede ser privatizado”.
El candidato de la revolución ciudadana, al asumir, enfrentará un cuadro de crisis sanitaria y económica. “Tenemos prioridades fundamentales, y es atender las emergencias sanitaria, educativa, económica, todo este año nos dedicaremos a atender esas emergencias, vacunación universal, restablecimiento del sistema de salud pública, retorno de los chicos a las clases, dotación de la vacuna a los docentes, internet como derecho humano, dotación de equipos de hardware para que los niños puedan seguir estudiando”, afirma.
El plan de gobierno deberá enfrentar la crisis profunda, ante lo cual, explica, llevará adelante medidas como otorgar mil dólares a un millón de familias en la primera semana, “una política de crédito y de pago de deuda social, incluyendo el pago de las deudas a los gobiernos locales para que reactiven la economía desde la obra pública”, y un plan masivo de vacunación.
“Una vez desplegada esa recuperación pasaremos a recuperar la institucionalidad democrática de nuestro país, que ha sido víctima de una grosera manipulación, y a la vez recuperar el modelo de desarrollo vinculado al desarrollo productivo, agrícola, de la construcción a partir de la obra pública, de la vivienda, y de los servicios públicos”, afirma.
La perspectiva de Arauz es latinoamericana. “Mi política apunta decidida y frontalmente hacia la integración”, sostiene. En sus meses de campaña ha tenido encuentros con, por ejemplo, Evo Morales, Alberto Fernández, o Pepe Mujica “Con los liderazgos de la región vamos a tener una relación muy dinámica y permanente que rememore y recobre esa época de integración latinoamericana que vivimos a inicio de este siglo”. Esa será su prioridad, explica, en materia de política exterior, “junto con la justicia ecológica internacional”.
Por el momento, la atención urgente está puesta en el desarrollo de los comicios del próximo 11 de abril, que se encuentran bajo peligro debido al estado de excepción, en un marco político en el cual ya ocurrieron numerosas irregularidades y obstáculos contra la candidatura de Arauz. “Aspiramos a que se respete la democracia en Ecuador y que la voluntad del pueblo ecuatoriano sea contundente a favor de recuperar la patria, el futuro y su dignidad”, concluye.
![]() |
| Pedro Páez Pérez, superintendente de Control de Poder de Mercado de Ecuador. Imagen: Arnaldo Pampillon |
![]() |
| Correa visitó a CFK en su departamento de Recoleta, donde dialogaron durante más de una hora. |
(Por Atilio A. Boron) La victoria obtenida por Alianza País en el balotaje del 2 de Abril confirma que el pueblo ecuatoriano supo discernir lo que estaba en juego: la continuidad de un gobierno que marcó un antes y un después en la historia contemporánea del Ecuador o el suicida salto al vacío, emulando la tragedia argentina. Lenin Moreno y Jorge Glas representan la consolidación de los avances logrados en numerosos campos de la vida social durante diez años bajo el liderazgo de Rafael Correa; su adversario, Guillermo Lasso, personificaba el retorno de la alianza social que tradicionalmente había gobernado al Ecuador con las desastrosas consecuencias por todos conocidas. Un país con grandes mayorías nacionales secularmente sumidas en la pobreza, con índices de desigualdad y exclusión económica, social y cultural aberrantes. Una nación víctima de la insaciable voracidad de banqueros y latifundistas que saqueaban impunemente a una población que tenían como rehén y que, en su desenfreno, provocaron la megacrisis económica y financiera de 1999. En un alarde de falsificación de los hecho históricos a esa tremenda crisis la denominaron, amablemente, “feriado bancario”, a pesar de que en su vorágine acabó con la moneda ecuatoriana, que fue reemplazada por el dólar estadounidense, y provocó la estampida de unos dos millones de ecuatorianos que huyeron al exterior para ponerse a salvo de la hecatombe.![]() |
| Lenin Moreno y Jorge Glas |
![]() |
| Presidente Correa |
![]() |
| Campesino votando |

![]() |
| Foto de Cubadebate |
Aunque hubiera ganado Lasso, no habría nada que se pudiera denominar como “fin de ciclo”, porque se instauraría también en Ecuador el gobierno de los bancos, del capital financiero, de la especulación financiera, restaurando de nuevo el antineoliberalismo como oposición a la derecha. Se trataría de la restauración neoliberal, como ocurre hoy en Argentina y en Brasil. Lo que importa es que Ecuador seguirá el camino abierto por Rafael Correa cuando hace 10 años, anunció que se terminaba la larga noche del neoliberalismo y se pasaba de un tiempo de cambio a un cambio de tiempo.![]() |
| Rafael Correa. Foto: EFE |